(1) Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. (2) La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos.(3) Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. (4) Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.
De la ultima parte (la 4), uno se da cuenta en el momento en el que se hace adulto... deja de soñar despierto con cosas imposibles y asimila lo que no es ni será. La primera parte (la 1) es bastante obvia. La parte tercera me parece una reflexión un tanto catastrófica de lo que es una realidad como una casa; como generación no hemos sufrido un carajo, individualmente cada uno tendrá su historia... pero a nosotros nos lo dieron todo hecho. Y la segunda parte es... simplemente... reveladora...
... y como no tengo ninguna necesidad que me haga no comprar mierda que no necesite, una consola de última generación, deportes caros, una moto por capricho, ropa cara o mil pijadas que no me hacen falta, no creo que tenga que aguantar mierdas de nadie, y menos viniendo de dentro del entorno de un trabajo que para nada se parece a lo que yo me hubiera imaginado nunca.
Hoy vamos a dejar las cosas claras. Hoy tengo reunión... hay que apostar por algo... y tengo muy claro que voy apostar por mi; todo o nada.
La primera cita es de la peli El club de la lucha. El sentido de la vida a veces le hace a uno pensar.

